Arya espera a que Ayden y su pequeño hijo salgan. Mientras tanto toma un poco de aire y va en búsqueda de Sebas.
—Pensé que quizás te habías ido de aquí —comenta ella sorprendiéndolo—. ¿Qué habrá de comer?
—Hey, hola… Bea no tarda en llegar con la comida —responde animado—. ¿Cómo van las cosas con…? —señala el techo refiriéndose a los de arriba.
—Que te digo, ha sido una sorpresa encontrarlos… ver a mi hijo —confiesa recargada en la barrita de la cocina con la cabeza recargada en las manos y lo