- ¿Estás interesada?
- Ni en un millón de años.
- Lo sabía. – Rio Mark.
Ahí estaba, esa sonrisa brillante, enorme, con el hoyuelo en el lado derecho y dedicada a… ese idiota ¿Qué rayos hacía Mark Callaham riendo con su Candy de esa manera? ¿Por qué la había abrazado? Y más importante aún ¿Por qué ella se lo había permitido? ¿Por qué ella le sonreía? ¿Por qué?
Todo mal inicio, no tiene necesariamente
Un mal final.
Aun así lo que empieza no tiene por que
Acabar.
La comida, los post