Cinco segundos después Silk salía de la cocina no sin antes en un divertido gesto rebelde se llevaba unas barras de chocolate. Una vez sola y después de dar un sonoro suspiro empezó a decorar lo que ella sí había logrado llevar a buen término. La verdad es que estaba relajada y contenta, eso solo lo lograba el trabajar de esa manera, en esa esplendida cocina, con esos insuperables ingredientes y ese aroma fresco y puro que solo el campo podía dar. Abstraída en sus pensamientos no fue consciente