Te juro que jamás tendrás quejas de mi.
Sin darme cuenta, me quedo dormido, estar ahí, sentir su aroma, no puedo evitarlo.
Despierto sólo cuando mi madre entra y me llama.
-Se que estas muy cómodo, pero no quiero que se moleste conmigo, ve a tu habitación, ponte una pijama y duerme.
Con el dolor de mi corazón me voy, no sin antes darle un beso a mi esposa, la extraño.
Voy a mi habitación hacia mucho tiempo que no entraba en ella, es como si se hubiese detenido el tiempo, todo está igual, me recuesto en mi cama, y me duermo.
Al desper