—El cielo fuera de la ventana estaba completamente oscuro, una tempestad golpeaba fuera, rayos y truenos se escuchaban retumbar, eso ayudo a ocultar el sonido de mi llanto, llore tanto como quise, llore hasta desgarrarme aún más la garganta, era una de esas tantas noches en las cuales me arrepentía de aceptar la propuesta de ese apuesto hombre que decía amarme con su vida, Darren Ferrara solo jugo conmigo para poder llevar a cabo su plan
—¿Cómo se siente señora?
—Estoy bien José, no te preocupe