—Pensé que sería una noche tranquila, una noche en la que Annelise me sonriera con tanto amor como en el pasado, seriamos una familia con la niña al menos por esta vez y todo salió como no debía
—¿En qué piensas guapo? Nunca te había visto tan preocupado
Miré a la mujer que se sentó a mi lado esta noche, era la misma anfitriona que casi todas las noches me atendía, no dije nada y seguí divagando en mi mente, esta noche la mirada vacía de Annelise me indicaba que ya no sentía nada más que odio