—Me recompuse de la noticia, ya no era mi problema, aunque dolía. Me alegro por la señorita y por el señor Zimmerman ¿Preparo un regalo de bodas?
—De verdad te comportaras así ¿No lucharas? ¿No la enfrentaras?
—No tengo nada que decirle a la señorita Virginia, solo desearle felicidad en su matrimonio, si no tiene más pendientes me retiro
—Como quieras Mathias, por cierto, envía otro ramo a la cafetería, ponle una nota que diga “Esta noche te recogeré”
—Entendido señor Ferrara, me retiro
—No po