Mundo de ficçãoIniciar sessãoFue al tercer mes de haberse casado, cuando ella le dio la gran noticia, estaba esperando un hijo de él y ya se lo había confirmado pilamayaye, «la curandera», sólo que también le había dicho que había algo raro en su embarazo, por lo que debía tener verdadero cuidado y no hacer labores que requirieran mucho esfuerzo.
Optimista como siempre, Kenay, al escuchar su preocupaci&o







