- Disculpe, pero aún no la entiendo.
- Ven, siéntate a mi lado – indico ella mientras se sentaba en el sofá y palmeaba su lado derecho para que el castaño se sentara cerca; cuando vio que el castaño se sentó a su lado ella lo tomo de las manos – hicimos todo esto porque ellos fueron a Japón a buscarte – dijo de forma seria Giotto notando que el castaño se ponía algo pálido.
- ¿Qué…? – indico asustado el castaño, ya que no necesitaba escuchar nombres… sabia de quienes se tratarán - pero... ¿porq