El rugido de Elijah resuena en toda la zona, desgarrando la calma de la noche como un trueno furioso. El poder oscuro que lo consume se libera sin control, envolviendo el campamento en una tormenta de magia destructiva. Árboles caen como ramas secas y la tierra se agrieta bajo sus pies. El escape de Scarlett ha encendido la furia más peligrosa que jamás hayan visto.
Elijah emerge de su tienda, con los ojos ardiendo en un negro profundo y las venas de su rostro brillando con energía oscura.