Scarlett
Las tensiones en la manada están lejos de disiparse, pero sé que no podemos perder más tiempo. La amenaza de Elijah sigue latente, y cada minuto sin prepararnos nos acerca más al desastre. Así que, sin esperar el visto bueno de Dante, decido tomar el control de los entrenamientos.
—Hoy no hay margen para errores —anuncio mientras camino por el claro, con los ojos puestos en cada lobo—. Si queremos sobrevivir, debemos aprender a pelear como una unidad.
Los lobos se colocan en posició