Mundo ficciónIniciar sesiónSalgo de la habitación con paso decidido, pero en mi pecho la duda se retuerce como una sombra inquieta. Encuentro a Dante en el salón, sentado junto al fuego. La luz de las llamas ilumina su rostro, destacando la severidad de su expresión, pero también los rastros de un cansancio profundo que lleva consigo. Parece perdido en sus pensamientos, como si el peso de la responsabilidad siempre lo persiguiera.
Me detengo unos segundos para observarlo, intentando reunir el valor necesario.






