Por Gastón
El sábado por la noche, nuevamente, dejé a Camila con mi madre.
Le dije que si lloraba me avisara, porque Cami no estaba muy conforme con que me fuera.
De todos modos le avisé a Delfi que iba a llegar justo para cenar.
Delfina se está convirtiendo en una mujer muy importante para mí.
La necesito todo el tiempo, necesito sus besos y sus caricias.
Paso a verla, solo porque necesito sentir sus labios.
Me brinda ternura.
Con respecto a Camila me brinda toda su comprensión y le demuestra