Capitulo 4: Eres

Liam

Kin ya se sentía mejor, ahora estamos en la sala, sentados en el suelo, era cómodo, además de ese modo se podía ver mejor a través de la ventana, que tenía un lindo paisaje del bosque, a pesar de que ya fuera noche. Kin continúo hablando…

- Tu destino es proteger a la vida, nuestro destino – se señaló y a Kuyen – es protegerte a ti

- ¿Protegerme? ¿Para qué?

- Kuyen y yo somos tus protectores para que cumplas con tu destino, por ello eres mi señor y algo más

- ¿Cómo que algo más? – pregunte confundido

- Eres mi señor por algo más que no recuerdo – ella continúo contando – al principio de la historia existió la vida la cuál fue perfecta, pero también existió otra vida, esta vida era eterna, fuimos creados por la primera rebelión que existió en el mundo, la vida se hizo imperfecta porque la vida eterna la maldijo, la maldijo creando a la muerte. La muerte era un recordatorio de su pecado, por eso la muerte la consideran la enemiga del mundo.

- Ahora tiene más sentido, por eso la Diosa Lilja quiere que eliminé a la muerte, pero, ¿Por qué? ¿No la puede controlar o es su tormento? Kin, ¿Recuerdas cuál fue ese pecado?

- No recuerdo porque los humanos entraron en caos o cuál fue su pecado, pero recuerdo nuestros propósitos, fuimos creados para proteger a la vida, pero la pregunta es ¿Cuál vida?

- ¿Qué vida? – susurré - ¿Sabes alguna manera de obtener nuestras memorias?

- No, eh estado encerrada por un milenio, sigo teniendo la necesidad de proteger algo y no tengo nada

- Tranquila - ¿Cómo se puede recuperar algo que es pasado?

- Pasado – susurré

- ¿Qué? – pregunto Kuyen

- El pasado – lo dije en voz alta y el me miró confundido

- El libro del pasado, nos dará los recuerdos

- Estás diciendo que debemos ir a palacio, y robar un libro – dijo asombrado Kuyen – ¿eso es bueno o malo?

- Solo sé que es lo correcto, debemos ir al palacio de la Diosa Lilja y tomar ese libro

- Mi señor creo que no estás pensando con claridad – me dijo Kin – recuerde que está hablando de quitarle algo a una “diosa”

- Y sé cómo hacerlo y ustedes me ayudarán

- Mi señor no me des esa orden – me dijo apresurada – puede haber otra solución para nuestros recuerdos

- Puedo hacer un intercambio, nuestros recuerdos por la muerte

- ¿Será eso correcto Liam? – pregunto Kuyen

- Tenemos que hacer un trato que la Diosa acepte, es lo que compensará por nuestros recuerdos – razone – no tengo más ideas

- Si mi señor cree que es lo mejor, lo aceptaré – asintió con la cabeza – pero, ¿Cómo saber si es cierto que la muerte a regresado?

- Lilja menciono que, si no cumplía mi destino de inmediato, los humanos serían corrompidos y esta vez ella no podrá protegerlos

- ¿Y cómo están los humanos? – pregunto Kin – ¿has visto algún cambio?

- La verdad no, no sé en qué momento o como iniciará el caos nuevamente; están tan cerca de la perfección, ¿Por qué justo ahora?

- Es una profecía, pero no la recuerdo, solo sé que tiene que pasar

- Bueno, tendremos que hacer una pronta visita a la Diosa Lilja. ¿Están listos?

- Mi señor acabo de escapar del palacio, creo que no será buena idea que me vean libre, si me lo permites me gustaría quedarme, que mi Sol vaya contigo y te proteja – Kuyen al escuchar eso, se puso aún más brillante y naranja de la cara – ve con la Diosa, y yo buscaré sobre la muerte y observare a los humanos por algún cambio

- Me parece una buena idea, se matan dos pájaros de un solo tiro, y tú sol vendrá conmigo – dije lo último en burla

Kuyen se había quedado mudo y solo su color naranja se hacía más brillante, Kin se puso enfrente de él y le dio un beso en la mejilla y le menciono que se cuidara y me protegiera bien, después de eso ella se giró hacia mi eh hizo una reverencia y me dijo – señor -  y se retiró a la habitación de Kuyen

- Bueno Kuyen es hora de hacer algo más que ser perfectos – Kuyen asintió y se puso en modo soltado, listo para la misión – llamaremos a la Diosa Lilja

- Me puse enfrente de Kuyen y recité lo que me dijo la Diosa – “si el conocimiento anhelas, el deseo debes tener” – después de decirlo, fuimos llevados a palacio

- ¿Qué hacen ustedes aquí? – pregunto La profetisa Armida…

||°||

Leila

Silencio y soledad, es todo lo que hay a mi alrededor ¿Murió todo el mundo? Bueno, no debería extrañarme, pero entonces, ¿Por qué estoy aquí? ¿Cuándo seré liberada?

Aún me encontraba observando por la ventana, esperando que algo cambiará, pero no, parecía una pared con un lindo mural muy realista. Estaba escuchando el silencio, cuando hubo un silencio diferente, el chillido de la puerta abriéndose se escuchó, así que ahora observé la puerta, esperando saber porque la puerta fue abierta; espere unos minutos y nada paso, así que me acerque a la puerta, su interior es oscuro, aun así cruce esa puerta, en cuanto cruce sentí como mis ojos se iluminaban como dos estrellas en el cielo, ya que eso hacían cuando estaba en lugares oscuros; era una protección para mí, una carnada para los humanos; ellos lo llaman – la luz blanca -

Tome el lado izquierdo del camino, aún seguía a oscuras, pero no era rival para mi vista, camine por unos minutos, al fondo del camino se veía una luz, me encandiló un poco al verla; cuando estuve a unos pasos de esa luz la observé tenía la figura de un rectángulo, muy largo, parecía una línea paralela, lo más curioso es que poco a poco se convirtieron en dos líneas paralelas verticales, en medio estaba un espacio vacío, alcé mi mano para tocarlo y sentí como mi poder quería salir de mí, así que la retire de inmediato; me quedo una sensación de cosquilleo en la mano, y fue muy agradable.

Sin pensarlo cruce por ese espacio vacío cerrando los ojos, al cruzarlo sentí como el poder en mi fue liberado, fue una magnífica sensación; abrí mis ojos para saber dónde estaba y porque me sentía de aquel modo, lo entendí, estaba en el último lugar que recordaba; este lugar siempre me daba paz.

Una sonrisa apareció en mi rostro, me sentía bien, al observar lo que había a mi alrededor todo era hermoso, y tal como recordaba mariposas de todos los colores abundaban. Empecé a caminar por el lugar recordando cada detalle, además de las mariposas estaban las lindas flores rojas y blancas, estás colgaban de los árboles que había alrededor, los árboles eran gigantes, tenían hojas  de color negro y tenían la forma de un triángulo; continúe observando todos los detalles, todo era perfecto, y esto produjo en mi unas inmensas ganas de correr, así que lo hice; corrí dando brincos y vueltas, cuando estuve por llegar a una banca mi cuerpo se detuvo y toda esa energía que sentía se vino abajo, recuerdos intentaron llegar a mi mente, todos ellos confusos, nada se definía, pero solo basto entender la palabra – piriposa – para añorar a ese ser y sentirme débil.

Caí al pasto de rodillas, sentí algo que perforaba mi corazón y me dejó un vacío y mi tristeza fue consumiendo todo a mi alrededor, ahora todo se miraba gris, las flores se marchitaron, las mariposas murieron y todo en mí se hizo un caos, mi poder estaba siendo necesitado, mi poder quería corromper; pero no lo deje salir más y eso provocó en mi un grito de dolor, grite de tal manera que por todo el mundo lo sintió y escucho.

Ahora el mundo sabe que eh regresado; mis recuerdos siguen confusos, pero, solo algunos de ellos bastaron para recordar que soy la enemiga del mundo, no más misericordia, no más vida aquello que pecó, ya es momento de que recuerden mi destino.

Una vez más el mundo se corrompió

"Eres todo lo que el mundo necesita, pero... ¿Eres lo que tú necesitas?"

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