Capítulo 35. |¿Qué perder?|
Hacienda «El patrón»
Doña María estaba que no se la creía lo que había escuchado, «¡Esto era un milagro!», gritó dentro de su cabeza, estaba emocionada el escuchar que… -Entonces arrugó su ceño y entrecerró sus ojos- «¿Cómo es eso que para no tener chilpayates?» El corazón de ella latió apresurado, eso podría ser una confirmación de que no se habían cuidado, miró hacia el cielo.
— ¿Esto es obra tuya, viejo?—preguntó en un tono bajo para que nadie más escuchara, pero ya no siguió cuando escuchó