Cuando terminó la clase de matemáticas me quedé pensando en todo lo sucedido hasta ahora, en el resto de mis clases no he podido dejar de darle vueltas a todo el asunto. Primero, me encontré a un Logan enojado y con mi casillero abollado; después, sucede que estoy en el equipo deportivo donde soy la única chica; y, por último, resulta que le gusto a Logan. Analizando toda mi mañana, me doy cuenta que este chico parece medio bipolar.
—Y raro —suelto en voz alta.
—¿Qué o quién es raro? —pregunta S