Atanasia camina furiosa mientras recorría los pasillos de lo que sería su hogar. Pensaba en lo fastidioso que sería soportar aquel hombre por un tiempo indeterminado.
“Estoy cansada” exclama quitándose los zapatos
Nada de lo que había en esa casa le aprecia atractivo.
-Por lo menos está grande, de esta manera no me lo encontraré- habló en voz alta.
Camina hacia su recamara y respira aliviada al ver que parece ser individual. Se acerca al closet y al abrirlo, las miles de opciones de vestimenta