— ¿Sorprendida?
Él la toma de la barbilla para alzar su mirada.
Cuando Atanasia pudo salir de su asombro, le dio un manotazo.
—Tú ¿Cómo pudiste comprarme de esa forma?
— ¿Comprarte? ¿Acaso piensas que vales demasiado?
Ella se sorprende al escuchar que su español es más fluido.
— ¿Me entiendes ahora? ¿Puedes saber lo que digo?
Él frunce el ceño, porque no es capaz de entender todo y menos si Atanasia enreda las palabras en su lengua y habla de una manera rápida.
Toma su teléfono que está puesto