_ Escucha muy bien Leila, no pienso permitir que le hagas daño a Katrien y desde ya te advierto que si eso sucede vas a terminar por recibir la peor versión de mí.
Alexei tomó de la mano a Kathy, este gesto no pasó para nada desapercibido por Leila, sentía como su sangre hervía lentamente pero se decía en sus adentros que haría hasta lo imposible por ser la mujer que sostendría no solo la mano del hombre si no también su corazón.
_ Quiero ver a la niña, ¿En dónde está?
_ ¡Papi! ¡Kathy! _ llegó