Isabela
Estoy tallando el piso y sé que necesito ayuda, pero, no quiero pedirle a nadie que venga a rescatarme, solo sigo tallando el piso con el cepillo, paso el trapo y veo que finalmente lo he conseguido. Recojo todo y lo pongo en el cuarto de limpieza. Me acuesto en el sofá e intento que no se mueva ningún cojín, me quedo quita y escucho mi celular sonar de nuevo, es un mensaje de Sergio:
Isabela, necesito saber que estás con vida y cómo arreglar esto. Sé que me equivoqué, pero, tu vida y