Mundo ficciónIniciar sesiónLe besé y todo fue diferente, sus labios, sus manos, la forma en la que mi corazón late y lo puedo escuchar y en la que mi cuerpo me pide más, a pesar de la intensidad de las diferencias y de tener la piel erizada. Siento que le engaño, y lo peor, es que pasé de ser la esposa de alguien a la amante de un hombre al que he querido toda mi vida, pero de una forma muy diferente.
—Deja de pensar —pidió Sergio. —Yo...






