Capítulo cuarenta y dos.
Y mientras aquella pareja de enamorados hacia lo suyo, había otra que tambien se entregarían al amor.
Javier, había hecho reservación en un hotel de cinco estrellas, que era exclusivamente para parejas.
El sabia perfectamente, que Eva siempre trabajaba, el quería darle, un momento de relajación.
El hotel contaba con spa, cuando Eva vio el spa, se emociono, dios sabia cuanto necesitaba un poco de relajación, ellos entraron a una tina de hidromasaje, estuvieron ahí por un largo rato, Javier le