En este momento Dionisio estaba apareciendo con una tasa de té, para calmar los nervios.
_ Dionisio, me acuerdo ver visto, una cadena en el cuello de Sheila, ¿lo ha visto?
_ Sí, está aquí, el doctor se lo retiro. Está aquí en su bolsa!.
Sheila corrió, abrió la bolsa, y vio el collar, un suspiro invadió su nervio y se sentó abrazando la cadena.
_ Señorita, por favor tómese el té, cálmese primero, no le hagas daño a tu salud!
Fernando insistió también. No podía creer lo que estaba pasando, Sh