Dane
Miro a mi pareja con una ceja levantada. No es la respuesta que esperaba. Desvío la mirada hacia Eris y suspiro al verla acurrucada, sollozando. Me recordaba a Raven y a cómo se había puesto tras el rechazo. La diferencia es que yo había sentido pena por mi hermana, mientras que no sentía nada por esta mujer.
Llevaba poco tiempo aquí y ya era una astilla en nuestro zapato.
Pego mis labios a la frente de Neah y le digo que regresaré dentro de un rato.
“Levántate”, le murmuro a Eris.
Ell