Las constantes advertencias. Diciéndome que es oscuro, que debería tenerle miedo. Que un día voy a odiarlo. La forma en que me habla sobre el cambio de Neah.
Me suelto de él. "¿Crees que volverás a esa vida?".
Aguanto la respiración, esperando su respuesta.
"Antes lo hacía. Todos los días era una pelea".
"¿Ya no lo haces?". Pregunto en tono susurrante.
"No desde que te conocí".
Siento que el corazón se me para. El único que había dicho algo por mí era Salem. Él quería un vínculo de sangre.