Mundo ficciónIniciar sesiónLlegamos al restaurante, uno de los mas lujosos, porque lo mejor debo ofrecer a la señorita que tengo como acompañante. Bet observa todo con adoración y con notable nerviosismo, la dirijo a nuestra mesa el cual nos otorga un joven que no ha quitado los ojos de mi chica.
La ayudo a sentarse, y una vez que lo hace me dirijo a mi lugar. El mesero se acerca para tomar nuestro pedido y me atrevo a pedir por ambos. Cuando el joven se retira me quedo mirándola con ad






