Capítulo 20. Búscalo.
Asher estaba en su escritorio, ya todos se habían ido, era muy noche y su cubículo era el único que tenía luz, miró el reloj y se dejó caer en el respaldo de su silla.
“—Voy a casarme.” Las palabras de Bastián no dejaban de golpear su cabeza como un fuerte martillo qué lastimaba y lo hacía sentir asqueado.
Asher no supo que responder cuando él dijo eso, así que solo escuchó la explicación que Bastián le dio.
Bastián dijo que no la amaba a ella y que jamás podría siquiera tocarla, que no quería