Me arrodille delante de los niños con una sonrisa y estirando mis brazos esperando a que me abrazaran pero nada.
-Buenos días amores de mi vida, ¿Como amanecieron?- les pregunte tocando sus pancitas tratando de que cambiaran la cara-
-Dijiste que no ibas a trabajar hasta que volvamos a la escuela- me echo en cara Elías primero-
-Amor déjenme que les explique-
-¿Qué nos vas a explicar?. ¿Qué nos mentiste?-
-Yo no les mentí mi vida, déjenme que les explique, verán...-
-No, nos mentiste- me acuso