Mundo ficciónIniciar sesiónPara Akari, llegar a su casa, tras el trabajo, no fue un gran problema, pero si muy vergonzoso, si consideraba sus actuales circunstancias.
Tras haber tenido que lidiar todo el día con sus colegas, que andaban de preguntones, o insinuando cosas, sobre aquel ramo de flores que recibió de un repartidor, tuvo que atravesar las estaciones, y subir con él al metro.
Hoy era domingo, tal vez debió haber sido más ligero… pero no lo fue.
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