Mundo ficciónIniciar sesión—Solo trabajar… Creo que eso será hasta las cinco o seis de la tarde. —Minato inició su respuesta—. Iré a la iglesia en la mañana. Después de eso… me iré a casa y cenaré. —Sonrió.
—Deberías venir a mi casa —soltó Akari.
Ofrecimiento ante el cual Minato mostró una expresión de sorpresa: achicó el mirar en el mayor y, cuando Akari se dio cuen







