Mundo de ficçãoIniciar sessãoMinato había soltado la bomba.
Mori se echó hacia adelante en su asiento, y los ojos a Nakahara se le abrieron de más. El rubio volteó de regreso la laptop hacia él, y buscó otras documentos; segundos después, al encontrarlas, giró de nuevo el aparto. Esta vez, en la pantalla estaba una de las fotos de la página de Saga, el día de la apertura.
—En esta foto se puede ver a Matsushita Yui al fondo, est&aac







