CAP. 30 - El Refugio de Victor
POV/ CLARA
Tragué en seco. Cuando el auto disminuyó la velocidad cerca de la facultad, algo se apretó dentro de mi pecho. Una voluntad súbita. Un impulso. Una valentía nueva de esas que surgen de la nada.
— Victor…
— ¿Hum?
Respiré hondo.
— Quería invitarte a tomar un helado… cualquier día de estos... ¿te gustan los helados?
Su sonrisa se abrió de una manera hermosa; pude verlo por el retrovisor.
— Claro que sí, Clarinda. Cuando tú quieras.
Sonreí, abriendo la puerta.
— Gracias.
Cerré el auto y