Punto de vista de Aiden
Habría sido una auténtica crueldad pasar por delante de la heladería sin detenerse.
Escondida en la esquina, a escasos pasos de la escuela, la pequeña tienda independiente llevaba tanto tiempo en el vecindario que se había convertido en toda una institución local. Contaba con un menú escrito a mano, sillas disparejas y una fila que, en las tardes de verano, se extendía hasta la acera.
La fila disminuía con la llegada del otoño, pero jamás desaparecía por completo. Lucy l