Punto de vista de Rosalie
Al llegar a casa, el apartamento estaba sumido en un silencio absoluto.
Sabía que así sería. Había pasado toda la semana preparándome, recordándome que era solo una noche, que llevaba años anhelando un poco de espacio y tranquilidad, y que ahora, al fin, pensaba disfrutarlo. Incluso había hecho una lista de planes que me ilusionaban: abrir el libro que llevaba tres meses en la mesa de noche, ver la película que había pospuesto porque no era apropiada para Lucy, acostar