Punto de vista de Rosalie
A las cuatro de la madrugada fui a su departamento.
Él no me lo había pedido.
Me había quedado despierta en la cama tras acostar a Lucy, con la cajita del anillo sobre la mesa de noche, contemplando el techo durante una hora. Luego me levanté y le envié un mensaje a la señora Willow, quien me respondió: «Sí, por supuesto. Ve», sin preguntar los motivos, pues ella entendía las cosas sin necesidad de explicaciones.
Dejé a Lucy dormida y me dirigí a su departamento.
Abrió