25. Las cajas
Jordan
El olor a miedo se extendía por toda la casa. Podía sentir las notas de desesperación y corrí escaleras arriba tratando de averiguar qué pasaba. Para mi sorpresa, solo Benjamin estaba en la habitación y parecía completamente relajado.
Empecé a husmear en busca del prepotente humana, y la encontré tumbada en el sofá. Su semblante apenado y los rastros de lágrimas me alertaron. Cuando salí de la casa, ella estaba hablando con alguien.
Mi error fue intentar obligarla a que me contara lo que