Lo miro y alejo mi dolor. Parecía que necesitaba a alguien, así que camino hacia él y pongo mi mano en su hombro. Intento consolarlo.
En lugar de eso, reacciona violentamente. Me empuja con tanta fuerza que me caigo.
"¡No me toques, zorra!", ruge, irradiando rabia y amargura.
Me levanto y se me llenan los ojos de lágrimas. "Rowan, nunca planeé que pasara esto".
Me doy cuenta de que ya está perdido.
"Vete de una puta vez... No quiero volver a ver tu cara nunca más", dice, sentándose en l