"Esa no es una respuesta", le digo bruscamente.
Sus ojos son como un remolino de olas. Una tormenta se desataba detrás de los ojos grises. Parecían llamarme hacia sus profundidades. Atrapándome, negándose a dejarme ir.
Es entonces cuando lo veo. Una grieta en su armadura. La razón por la que no quería que viera a Ethan.
Por segunda vez hoy, estoy en shock.
"Tienes miedo, ¿no?", pregunto suavemente mientras sigo tratando de asimilar el descubrimiento.
Se mueve y se da la vuelta, pero es dema