Me quedo clavado en mi lugar mientras las palabras siguen resonando en mis oídos.
Una niña.
Ava tiene una niña. Tiene una pequeña hija. Noah va a estar tan malditamente feliz. Ha estado rezando para tener una hermana, y su oración ha sido contestada.
“¿Puedo verla?”.
“Sé que está ansioso por ver a su hija, Señor Woods, pero tendrá que esperar un poco hasta que terminemos de examinarla”, dice.
Al principio, sus palabras no tienen sentido para mí, pero pronto me doy cuenta de que asumió que