Ava
“Mierda”. El grito agudo me hizo abrir los ojos.
Ethan se estaba sujetando el hombro, que sangraba.
“Suelta la puta pistola Ethan o te juro que te vuelo los sesos”. La voz furiosa de Rowan penetró en mi nublado cerebro.
Él era la última persona a la que quería ver ahora mismo. Sobre todo porque me daba vergüenza. Intentó advertirme, pero no le hice ni puto caso.
“Tengo todo el edificio rodeado, Ethan. Te superamos en número”, añadió Rowan.
Justo entonces oí sirenas de policía y solté u