UN SACRIFICIO.
UN SACRIFICIO.
El aire estaba cargado de una tensión que se podía cortar con un cuchillo. La lucha había cesado momentáneamente, pero la guerra estaba lejos de terminar. Izará, con su semblante tan sereno como el de una diosa antigua, reveló la cruda verdad con una voz que parecía tejer el destino mismo.
―Para sellar a la bestia, uno de ustedes deberá hacer un sacrificio.
Las palabras resonaron en la fortaleza como un presagio oscuro. Serafina, aún recuperándose de las heridas físicas y emoci