DARSE UNA OPORTUNIDAD.
DARSE UNA OPORTUNIDAD.
En el estudio de la manada de Lorenzo, la tensión era palpable, como un enjambre de avispas listas para el ataque. Zade estaba de pie frente a la ventana, su silueta recortada contra el cielo crepuscular, mientras Lorenzo lo observaba con una mezcla de preocupación y reproche.
—¿Estás seguro de lo que vas a hacer, Zade? —preguntó Lorenzo —Considero que estás excediéndote, podrías…
—No —interrumpió Zade con firmeza, girándose para enfrentar a su amigo. Su mirada era la de u