Capítulo 28. Dulce despertar
Ethan
Observo el rostro tranquilo de Emily mientras duerme, tratando de guardar en mi memoria cada aspecto de ella: sus cejas, su nariz, sus labios levemente hinchados y sus adorables pecas.
Después de unos minutos, me levanto para despejarme y desintoxicarme de la ternura y la paz que me genera la mujer en mi cama. Si seguía allí, me volvería tan loco como para dejar atrás esa maldita venganza y las promesas a mi padre… Estoy seguro de que solo Emily me haría dejar todo el pasado atrás.
Sí, si