Capítulo 37: Acusación.
Elena observaba los jardines de la enorme mansión Jhonson. Dentro de un par de semanas, sus hijas se casarían con los herederos Auritz y su influencia y poder crecería a consecuencia de ello. Todo estaba saliendo a pedir de boca a pesar de los muchos errores que estaba cometiendo Elara recientemente; con el apellido Auritz en sus nietos, su fortuna y poder estaban asegurados, así que esperaba que Elara se pusiera en ello tan pronto estuviese casada.
— ¡Mamá tienes que ayudarme! — la voz de su