una rebelde y un controlador
Romina se quedó dormida la mayor parte del camino, tiempo que el Ceo Bercebil aprovechó para mover todos sus contactos, en unas cuantas horas se informó de todo lo que sus dos socios habían hecho y estaban haciendo, debía recuperar el proyecto a como diera lugar o perdería demasiados millones de dólares, pero más importante aún perdería su reputación de hombre de negocios peligroso y despiadado, todavía no se explicaba por qué los dos hombres en los que más confiaba en el país lo habían traicion