Al día siguiente Romina y Jonathan partieron a Milán en el avión privado del CEO egipcio, los tres bebés y dos niñeras los acompañaban, la hermosa azafata los atendía amablemente, los dos pilotos cuando vieron a Romina quedaron prendados de su belleza, Jonathan iba un poco malhumorado, cambiaré de personal apenas lleguemos se dijo a su mismo, no le gustaba que se le quedaran viendo de más a Romi, él era un hombre muy celoso de ella y de sus atenciones, había aprendido con muchos trabajos a comp