Capítulo 48: Sus ojos celestes.
Madison camino hasta los jardines de la mansión hasta llegar a aquel que era su favorito, el hermoso sauce lucia cada vez más despojado de las bellas flores que lo adornaban meses tras, las rosas se alzaban majestuosas y orgullosas, las lluvias pasadas sin duda les habían sentado muy bien, alcanzando el viejo columpio se sentó sobre el comenzando a balancearse de un lado a otro, repasaba lo dicho por su hermano sobre la madre de su esposo, ¿qué había pasado con aquella bella mujer en la pintura