Capítulo 33: El día que todo cambio.
— Bienvenido amo Eliott — decía Giuseppe con un deje de fastidio.
— Oye viejo, ¿En dónde esté ese imbécil arrogante de mi hermano? — exigió saber Eliott.
— Será mejor que no lo moleste, está descansando en sus aposentos, recién regreso está mañana de su viaje a Londres — dijo Giuseppe molesto por el insulto hacia su amo.
— Como sea, estaré en mi estudió, no quiero que ni él ni nadie me molesten, también ordénale a alguna sirvienta que me lleve algo bueno para comer — ordenó el castaño para lu