—¿Y crees que en otro trabajo me darían tanto tiempo? —decía Laura a Eva—, ya me hubiesen buscado un remplazo. Además, me estoy volviendo loca aquí encerrada, necesito estar rodeada de personas, con Matthew en la escuela, y sin mi madre o la enfermera Yanick, siento que me ahogo aquí.
Eva la entendía, ellas estaban acostumbradas a un horario de ocho a cinco, y lo que Laura no decía, pero ella intuía, la muerte de Katherine había sido un fuerte golpe.
—Regresa, es tu trabajo, ¿qué va a hacer Luc