Nada más salir las palabras, le empujaron directamente a la habitación.
Estela jadeaba en ese momento y gritó, "¡Dadle una paliza!"
Los tres hombres grandes se lanzaron al ataque.
Un fuerte golpe cayó sobre el ojo izquierdo de Felipe y se cayó al suelo.
Se leventó y agarró una silla, la golpeó contra el hombre que tenía delante.
¡El hombre estaba atontado!
Otro hombre atacó por la espalda, Felipe esquivó hábilmente y rodando le dio una patada en la espalda, aprovechó para salir corriendo por la